Buspirona: ansiolítico azapirona con acción 5-HT1A
Buspirona es el nombre internacional del ansiolítico de la clase de las azapironas. En Alemania está disponible como genérico y bajo el nombre Bespar; en el ámbito internacional se llama Buspirone (BuSpar en EE. UU. hasta su retirada). La grafía alemana Buspiron y la inglesa Buspirone designan la misma sustancia con farmacología idéntica.
A diferencia de las benzodiazepinas y los hipnóticos Z, buspirona no actúa sobre el receptor GABA, sino como agonista parcial del receptor 5-HT1A y antagonista débil dopaminérgico D2. El perfil de seguridad es favorable, sin sedación, depresión respiratoria, tolerancia ni potencial de dependencia. El inicio de acción requiere de una a cuatro semanas, por lo que buspirona no es adecuada para alivio agudo.
Mecanismo de acción
Buspirona es un agonista parcial de los autorreceptores presinápticos 5-HT1A y de los heterorreceptores postsinápticos 5-HT1A. La estimulación inicial de los autorreceptores presinápticos atenúa la liberación de serotonina. A lo largo de varias semanas de tratamiento estos autorreceptores se desensibilizan y se normaliza la neurotransmisión serotoninérgica en la corteza prefrontal y el sistema límbico.
Buspirona también bloquea con afinidad moderada los receptores D2 dopaminérgicos. El metabolito activo principal 1-pirimidinilpiperazina (1-PP) tiene propiedades noradrenérgicas y contribuye al efecto clínico.
Como buspirona no actúa por vía GABAérgica ni glutamatérgica, carece de las características típicas de las benzodiazepinas: sin efecto sedante, miorrelajante o anticonvulsivante, sin depresión respiratoria en sobredosis, sin tolerancia ni potencial de dependencia física.
Indicaciones
- Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): indicación clásica, a menudo de elección en pacientes con antecedentes de adicción o curso crónico
- Trastornos de ansiedad con componente ansioso-tenso: sobre todo cuando no se desea sedación
- Usos fuera de ficha técnica: potenciación de tratamiento ISRS, disfunción sexual asociada a ISRS, trastornos por tics, ansiedad relacionada con la abstinencia alcohólica
Frente a las benzodiazepinas, buspirona es menos eficaz en el trastorno de pánico y no está autorizada para él. Tampoco se adapta a la reacción aguda al estrés ni a la sedación de corta duración por su inicio lento.
Posología y administración
Dosis inicial: 5 mg tres veces al día o 7,5 mg dos veces al día. Titulación: aumentos de 5 mg cada dos o tres días hasta la dosis clínicamente eficaz.
Dosis de mantenimiento: habitualmente 15 a 30 mg al día, en dos o tres tomas. Dosis máxima: 60 mg al día.
La toma debe ser siempre en ayunas o siempre con comida, ya que la alimentación modifica la biodisponibilidad. Importante: nada de zumo de pomelo, ya que puede duplicar o triplicar las concentraciones plasmáticas por inhibición del CYP3A4.
Los pacientes deben saber que buspirona no actúa en minutos u horas. Los primeros efectos perceptibles aparecen tras 7 a 14 días, el efecto completo a las 4 a 6 semanas. Quien espere un calmante inmediato se sentirá decepcionado.
Efectos adversos
Frecuentes (más del 1 %): mareo, cefalea, náuseas, nerviosismo, insomnio, somnolencia, fatiga, sequedad de boca, molestias digestivas leves.
Poco frecuentes: taquicardia, palpitaciones, dolor torácico, acúfenos, alteraciones visuales, temblor, parestesias, sudoración, erupción cutánea.
Raros: síndrome serotoninérgico (sobre todo con IMAO o sustancias serotoninérgicas), síntomas extrapiramidales, hiperprolactinemia, reacciones alérgicas, síntomas depresivos.
Aspectos importantes para el paciente:
- El mareo y la somnolencia suelen aparecer los primeros días y mejoran
- Buspirona no genera dependencia ni síndrome de retirada
- La sobredosis es bastante menos peligrosa que con las benzodiazepinas; los desenlaces graves son raros
- El prospecto suele advertir sobre la conducción; la afectación es leve frente a las benzodiazepinas
Interacciones
- Inhibidores potentes del CYP3A4 (itraconazol, eritromicina, diltiazem, verapamilo, inhibidores de proteasa del VIH, zumo de pomelo): niveles muy elevados de buspirona, reducir la dosis o evitar la combinación
- Inductores potentes del CYP3A4 (rifampicina, fenitoína, carbamazepina, hierba de San Juan): menor eficacia, aumentar la dosis o elegir alternativa
- IMAO (tranilcipromina, moclobemida): riesgo de crisis hipertensiva y síndrome serotoninérgico, asociación contraindicada
- ISRS, IRSN, triptanes: mayor riesgo de síndrome serotoninérgico, generalmente bien tolerable; informar sobre signos de alarma
- Trazodona: posible elevación de transaminasas hepáticas
- Alcohol: efecto aditivo sobre atención y reacción, mejor evitar
- Haloperidol: buspirona puede aumentar las concentraciones de haloperidol
Consideraciones especiales
Embarazo: datos limitados. Si es clínicamente necesario, prudencia en el primer trimestre; en el segundo y tercer trimestre con valoración cuidadosa de beneficio riesgo.
Lactancia: no suficientemente estudiada, uso prudente.
Niños y adolescentes: no autorizada en Alemania; uso fuera de ficha técnica posible pero decisión especializada.
Personas mayores: perfil favorable frente a las benzodiazepinas porque no causa caídas por sedación. Precaución con insuficiencia hepática o renal.
Insuficiencia hepática: contraindicada en insuficiencia hepática grave por marcado aumento de concentraciones. Insuficiencia renal: contraindicada en insuficiencia renal grave.
Combinación con psicoterapia: en el TAG, la combinación de tratamiento farmacológico y psicoterapia (terapia cognitivo conductual) ofrece los resultados más duraderos.
Sustancias relacionadas
- Paroxetin como ISRS para trastornos de ansiedad
- Pregabalin, alternativa en el TAG
- Agomelatin, antidepresivo melatoninérgico con propiedades ansiolíticas
- Sertralin, ISRS de uso amplio
Preguntas frecuentes
¿Crea dependencia la buspirona?
No. Buspirona no produce dependencia física ni psíquica. Al suspenderla no aparece síndrome de abstinencia. Es una ventaja clave frente a las benzodiazepinas, sobre todo en pacientes con antecedentes de adicción.
¿Por qué no actúa de inmediato?
El efecto ansiolítico se debe a la adaptación gradual de los receptores serotoninérgicos. Esa adaptación lleva tiempo. Las primeras mejoras aparecen tras 7 a 14 días, el efecto completo entre 4 y 6 semanas.
¿Puedo tomar buspirona y un ISRS a la vez?
Sí, es una estrategia de potenciación establecida. El riesgo de síndrome serotoninérgico es bajo y suele tolerarse bien. Los pacientes deben conocer signos de alarma como inquietud, temblor, hiperreflexia, sudoración y confusión y consultar si aparecen.
¿Puedo conducir bajo buspirona?
En los primeros días pueden aparecer mareo y somnolencia que afectan la capacidad de conducir. Tras la adaptación suele ser posible; en caso de fatiga o lentitud subjetivas, conviene abstenerse.
Fuentes
- BfArM Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios
- AWMF guía trastornos de ansiedad
- Gelbe Liste monografía buspirona
- EMA Agencia Europea de Medicamentos
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