Codeína: Analgésico opioide y antitusígeno sujeto a regulación de estupefacientes
La codeína es un alcaloide del opio de origen natural que pertenece a la clase de los opioides. Se deriva de la morfina y constituye un profármaco: en el organismo, la codeína es convertida parcialmente en morfina por la enzima CYP2D6, que media el principal efecto analgésico. La propia codeína también posee una débil actividad sobre los receptores opioides. Como antitusígeno suprime el reflejo de la tos y se utiliza tanto en preparaciones analgésicas como en medicamentos para la tos.
La codeína está disponible como sustancia pura y en combinaciones fijas con paracetamol o ibuprofeno. Una distinción importante se basa en el contenido de codeína: las preparaciones con bajo contenido no están sujetas a las obligaciones de prescripción de estupefacientes, mientras que las concentraciones más altas quedan bajo la legislación de estupefacientes.
Estatus de estupefaciente
La codeína está clasificada como estupefaciente en muchos países. Las preparaciones que superan los umbrales definidos solo pueden prescribirse mediante una receta especial de estupefacientes. Estas prescripciones están sujetas a obligaciones particulares de registro para médicos y farmacéuticos. Los pacientes y los profesionales sanitarios deben conocer y cumplir la normativa aplicable.
Mecanismo de acción
La codeína se une como agonista débil a los receptores opioides mu, delta y kappa del sistema nervioso central y periférico. El efecto analgésico se debe principalmente a la conversión hepática de la codeína en morfina mediante el CYP2D6. La morfina activa los receptores opioides mu en la médula espinal, el tronco encefálico y las estructuras supraespinales, lo que lleva a la modulación del dolor.
El efecto antitusígeno está mediado por los receptores opioides del centro de la tos en el bulbo raquídeo. La codeína eleva el umbral del reflejo tusígeno y reduce la frecuencia de la tos. Este efecto es en gran medida independiente de la conversión en morfina, lo que explica por qué las personas con deficiencia de CYP2D6 pueden experimentar igualmente un efecto antitusígeno.
La eficacia individual de la codeína varía considerablemente según el genotipo CYP2D6. Los metabolizadores ultrarrápidos convierten la codeína en morfina muy rápidamente y tienen riesgo de alcanzar niveles tóxicos de morfina. Los metabolizadores lentos, en cambio, apenas experimentan efecto analgésico.
Indicaciones
- Tratamiento del dolor: Dolor leve a moderado, en particular en combinación con paracetamol o ibuprofeno
- Tos irritativa: Tos seca y persistente sin beneficio terapéutico (p. ej. en infecciones víricas de las vías respiratorias)
- Analgesia postoperatoria: Uso a corto plazo tras procedimientos cuando los analgésicos más débiles son insuficientes
- Dolor crónico: Solo en casos excepcionales y bajo estricta supervisión médica
La codeína no está aprobada para uso en niños menores de 12 años (desde la decisión de la EMA de 2013). En niños y adolescentes menores de 18 años tras amigdalectomía o adenoidectomía, la codeína está contraindicada.
Posología y administración
La dosis única recomendada en adultos es de 15 a 60 mg de codeína cada 4 a 6 horas. La dosis diaria máxima no debe superar los 240 mg. Como antitusígeno se utilizan dosis más bajas (10 a 20 mg cada 4 a 6 horas). La codeína puede tomarse con o sin alimentos; la toma con alimentos puede reducir las molestias gastrointestinales.
En pacientes con insuficiencia renal o hepática, en pacientes de edad avanzada y en pacientes con polimorfismos CYP2D6 conocidos, la posología debe ajustarse individualmente. La duración del tratamiento debe mantenerse lo más corta posible.
Efectos adversos
Como opioide, la codeína comparte el perfil de efectos adversos típico de esta clase farmacológica: estreñimiento (muy frecuente), náuseas y vómitos, sedación y somnolencia, mareos. La depresión respiratoria es el efecto adverso más grave, que puede aparecer especialmente con dosis excesivas, uso concomitante de otras sustancias depresoras del sistema nervioso central o en metabolizadores ultrarrápidos del CYP2D6.
Otros posibles efectos incluyen boca seca, retención urinaria, miosis, prurito y cambios de humor. El uso prolongado puede dar lugar a dependencia física y psíquica.
Interacciones
Las sustancias depresoras del sistema nervioso central como las benzodiazepinas, los barbitúricos, otros opioides, el alcohol y los antihistamínicos potencian considerablemente los efectos depresores respiratorios y sedantes de la codeína. Esta combinación puede ser mortal. Los inhibidores de la MAO no deben administrarse simultáneamente ni en los 14 días posteriores a su interrupción.
Los inhibidores del CYP2D6 (p. ej. fluoxetina, paroxetina, bupropión, quinidina) inhiben la conversión de la codeína en morfina y pueden reducir considerablemente el efecto analgésico. Los inductores del CYP3A4 (p. ej. rifampicina, carbamazepina) aceleran la degradación de la codeína. La naloxona y la naltrexona revierten los efectos opioides de la codeína.
Advertencias especiales
La codeína está contraindicada durante el embarazo, especialmente en el tercer trimestre, ya que puede causar depresión respiratoria y síntomas de abstinencia en el neonato. La codeína está contraindicada durante la lactancia, ya que pasa a la leche materna y puede causar depresión respiratoria potencialmente mortal en el lactante, especialmente si la madre es metabolizadora ultrarrápida.
Los pacientes con asma bronquial, EPOC, apnea del sueño, hipertrofia prostática o hipertensión intracraneal deben usar codeína solo bajo estricta supervisión médica.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la codeína está sujeta a la normativa de estupefacientes?
Como opioide, la codeína tiene potencial de abuso y dependencia. La legislación de estupefacientes regula el manejo de sustancias susceptibles de crear dependencia y garantiza que la codeína se use solo bajo supervisión médica y en cantidades controladas.
¿Por qué la codeína no funciona en algunas personas?
El efecto analgésico de la codeína depende de su conversión en morfina por la enzima CYP2D6. Aproximadamente el 5 al 10 % de la población caucásica son metabolizadores lentos en los que esta conversión apenas tiene lugar. Estas personas experimentan poco o ningún efecto analgésico.
¿Puede crear dependencia la codeína?
Sí, la codeína tiene potencial de dependencia. Con el uso a corto plazo según lo prescrito, el riesgo es bajo. Con el uso prolongado o el abuso puede desarrollarse dependencia física y psíquica.
¿Qué hay que tener en cuenta al tomar codeína con sedantes?
La toma simultánea de codeína y benzodiazepinas u otros agentes sedantes aumenta considerablemente el riesgo de depresión respiratoria potencialmente mortal. Esta combinación solo debe emplearse en circunstancias excepcionales y bajo la supervisión médica más estrecha posible.
Referencias e información adicional
- Legislación nacional aplicable sobre estupefacientes y normativa de prescripción
- EMA: Medicamentos con codeína y su uso en niños (2013)
- Fichas técnicas de preparaciones que contienen codeína (versiones vigentes)
- Guía S3 sobre el tratamiento del dolor crónico no oncológico (AWMF)
- Instituto Federal de Medicamentos y Productos Sanitarios de Alemania (BfArM)