Humatin: nombre comercial de paromomicina

Humatin es el nombre comercial de paromomicina, un antibiótico aminoglucósido de Streptomyces krestomuceticus. A diferencia de otros aminoglucósidos como gentamicina o amikacina, la paromomicina no se absorbe por vía oral y por ello actúa casi exclusivamente en la luz intestinal. Esta propiedad la convierte en una opción valiosa para infecciones intestinales por protozoos, especialmente en la amebiasis intestinal.

Paromomicina se utiliza en Alemania y EE. UU. desde la década de 1960. Más allá de la amebiasis está autorizada para la encefalopatía hepática y contra algunos otros parásitos intestinales. En algunos países también se usa en leishmaniasis, intramuscular o tópica.

Mecanismo de acción

Como todos los aminoglucósidos, la paromomicina se une de forma irreversible a la subunidad 30S del ribosoma bacteriano. Se altera la síntesis proteica, se generan proteínas defectuosas y la célula bacteriana muere. La acción es bactericida.

En protozoos como Entamoeba histolytica la paromomicina interfiere en el metabolismo energético y en la producción de proteínas. Su efecto se concentra en los estadios intestinales del parásito; las formas tisulares no se alcanzan, por lo que la paromomicina sola no es adecuada en la amebiasis invasiva (absceso hepático).

Como apenas se absorbe (1 a 5 %), la paromomicina alcanza altas concentraciones intestinales y se elimina casi por completo con las heces. Esto explica el perfil de seguridad favorable de la administración oral frente a la terapia parenteral con aminoglucósidos.

Indicaciones

  • Amebiasis intestinal (Entamoeba histolytica): estándar para la erradicación de quistes luminales tras tratar la enfermedad invasiva con metronidazol
  • Portadores asintomáticos de quistes: saneamiento en entornos familiares o laborales
  • Encefalopatía hepática: reducción de bacterias intestinales productoras de amoníaco como alternativa a lactulosa o rifaximina
  • Dientamoeba fragilis y Cryptosporidium: fuera de indicación en casos seleccionados, eficacia limitada en Cryptosporidium
  • Leishmaniasis: intramuscular o tópica en zonas endémicas
  • Tenias (Taenia, Diphyllobothrium): tratamiento de reserva

Posología y administración

Amebiasis intestinal: 25 a 35 mg por kg de peso al día, repartidos en 3 tomas, durante 5 a 10 días. Adultos típicamente 500 mg tres veces al día.

Encefalopatía hepática: 1 a 4 g al día, en varias tomas.

Tenias: dosis única según protocolo específico.

Se toma con las comidas para minimizar molestias gastrointestinales. Por la mínima absorción puede usarse con seguridad incluso en insuficiencia renal, siempre que la mucosa intestinal esté íntegra.

Efectos adversos

Frecuentes: molestias gastrointestinales como náuseas, dolor abdominal, diarrea, calambres, ardor, pérdida de apetito.

Poco frecuentes: prurito, exantema, reacciones alérgicas, hipoacusia en casos raros.

Raros y muy raros: con mucosa dañada (úlceras, colitis grave) o uso prolongado a altas dosis puede producirse absorción sistémica con efectos clásicos de aminoglucósidos como nefrotoxicidad y ototoxicidad.

Puntos importantes:

  • Con mucosa intacta no hay efectos sistémicos relevantes
  • Con EII o úlceras, mayor absorción y posible toxicidad
  • Colitis pseudomembranosa por Clostridioides difficile como complicación rara de cualquier antibiótico
  • Cambios auditivos en tratamiento prolongado requieren reevaluación

Interacciones

  • Otros aminoglucósidos y nefrotóxicos: toxicidad aditiva si hay absorción sistémica
  • Diuréticos (furosemida, ácido etacrínico): mayor ototoxicidad si hay absorción sistémica
  • Bloqueantes neuromusculares: bloqueo intensificado si hay absorción sistémica
  • Antagonistas de la vitamina K: posible ascenso de INR por afectación de la flora
  • Digoxina: absorción reducida

Consideraciones especiales

Embarazo y lactancia: el uso oral con mínima absorción se considera aceptable. En IM (leishmaniasis) las mismas precauciones que con otros aminoglucósidos.

Insuficiencia renal: sin ajuste con mucosa intacta. Con EII o mucositis posible acumulación, precaución.

Hepatopatía: en encefalopatía hepática la paromomicina está justamente indicada porque el efecto permanece local.

Pediatría: uso posible en niños con amebiasis intestinal, dosificación por peso.

Éxito terapéutico: en amebiasis se deben examinar muestras de heces de seguimiento para detectar éxito y reinfección. Las medidas higiénicas (lavado de manos, agua potable segura, limpieza sanitaria) son complemento clave.

Comunicación con el paciente: información realista sobre duración y la importancia del cumplimiento. En infecciones familiares o contactos laborales puede ser útil un tratamiento conjunto.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es Humatin?

Humatin es el nombre comercial de paromomicina, un aminoglucósido aislado originalmente de la bacteria del suelo Streptomyces krestomuceticus. Se emplea clínicamente desde la década de 1960.

¿Por qué oral es tan segura pese a ser aminoglucósido?

Los aminoglucósidos apenas se absorben en el intestino. La paromomicina no es excepción: solo el 1 a 5 % de la dosis oral llega a la circulación. Los efectos típicos (nefrotoxicidad, ototoxicidad) están en gran medida ausentes con uso oral si la mucosa está intacta.

¿Cuándo basta paromomicina sola en amebiasis?

La paromomicina solo actúa sobre amebas y quistes intestinales, no sobre formas tisulares. En infección puramente luminal sin invasión tisular es suficiente. En amebiasis invasiva (colitis, absceso hepático) se requiere primero metronidazol y después paromomicina para erradicar los quistes.

¿Sirve en diarrea crónica?

No de forma general. La paromomicina solo actúa sobre patógenos específicos como Entamoeba histolytica o en encefalopatía hepática. En diarrea crónica de causa incierta se debe diagnosticar primero, ya que muchas causas (EII, funcionales, otras infecciones) requieren tratamientos distintos.

Fuentes

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