Losartán: Bloqueante AT1 para Hipertensión y Protección Renal

El losartán fue el primer bloqueante del receptor de la angiotensina II (ARA II) aprobado para uso clínico, llegando al mercado en 1995. Bloquea selectivamente el receptor AT1, que media los efectos vasoconstrictores y estimuladores de aldosterona de la angiotensina II. A diferencia de los inhibidores de la ECA, el losartán no inhibe la enzima responsable de la degradación de la bradicinina, por lo que no provoca la tos seca que limita el uso de los IECA en hasta el 20% de los pacientes.

El losartán presenta una ventaja única entre los sartanes: un leve efecto uricosúrico que aumenta la excreción renal de ácido úrico. Esto lo convierte en el ARA II preferido para pacientes hipertensos con gota o hiperuricemia concomitante.

Mecanismo de acción

La angiotensina II es el principal efector del sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA). Se une a los receptores AT1 en las células musculares lisas vasculares causando vasoconstricción, y a los receptores AT1 de la corteza suprarrenal estimulando la liberación de aldosterona y la retención de sodio. El losartán bloquea competitiva y selectivamente los receptores AT1, reduciendo la resistencia vascular periférica y la presión arterial. El metabolito activo EXP-3174 es 10 a 40 veces más potente que el losartán y tiene una vida media más larga, representando la mayor parte del efecto farmacológico.

Indicaciones

El losartán está indicado en la hipertensión arterial en adultos y niños mayores de seis años. Está aprobado para la nefroprotección en pacientes diabéticos tipo 2 con microalbuminuria o proteinuria. También está aprobado en la insuficiencia cardiaca en pacientes intolerantes a los IECA. Asimismo, reduce el riesgo de ictus en hipertensos con hipertrofia ventricular izquierda, tal como demostró el ensayo LIFE.

Dosificación y administración

La dosis de inicio estándar para la hipertensión es de 50 mg una vez al día; la dosis puede aumentarse a 100 mg una vez al día si el control de la presión arterial es insuficiente. Para la nefropatía diabética, 50 mg una vez al día inicialmente, titulando a 100 mg una vez al día. El losartán puede tomarse con o sin alimentos. No se requiere dosificación dos veces al día debido a la larga duración de acción del metabolito activo.

Efectos secundarios

El losartán es generalmente bien tolerado. El mareo y la hipotensión, especialmente con la primera dosis o en pacientes con depleción de volumen, son los efectos adversos más frecuentes. Puede producirse hiperpotasemia, especialmente en pacientes con insuficiencia renal, diabetes o en tratamiento con diuréticos ahorradores de potasio. A diferencia de los IECA, la tos seca no es un efecto adverso significativo del losartán. El angioedema puede ocurrir pero es raro.

Interacciones

El uso concomitante con IECA, inhibidores directos de la renina (aliskireno) u otros ARA II está contraindicado por el mayor riesgo de hipotensión, hiperpotasemia e insuficiencia renal. Los AINEs reducen el efecto antihipertensivo y aumentan el riesgo de insuficiencia renal. El losartán es metabolizado por el CYP2C9 y el CYP3A4; el fluconazol, inhibidor del CYP2C9, aumenta significativamente la exposición al losartán.

Notas especiales

El losartán y todos los ARA II están absolutamente contraindicados durante el embarazo (todos los trimestres). La monitorización regular de la función renal, los electrólitos y la presión arterial es esencial. El efecto uricosúrico del losartán lo distingue de otros ARA II y debe tenerse en cuenta al seleccionar la terapia en pacientes con hiperuricemia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el losartán no causa tos a diferencia de los IECA?

Los IECA bloquean la enzima conversora de la angiotensina, que también degrada la bradicinina. La acumulación de bradicinina en las vías respiratorias desencadena la tos seca observada en hasta el 20% de los pacientes con IECA. El losartán bloquea directamente el receptor AT1 sin afectar el metabolismo de la bradicinina.

¿Qué es el efecto uricosúrico del losartán?

El losartán y su metabolito inhiben el transportador URAT1 en el riñón, que reabsorbe el ácido úrico de la orina hacia la sangre. Al bloquear este transportador, el losartán aumenta la excreción renal de ácido úrico y reduce los niveles séricos de ácido úrico. Este efecto es único entre los ARA II.

¿Puede el losartán proteger los riñones en la diabetes?

Sí. El ensayo RENAAL demostró que el losartán 100 mg al día reducía significativamente el riesgo de progresión a insuficiencia renal terminal y el doble de la creatinina sérica en pacientes diabéticos tipo 2 con nefropatía, independientemente de su efecto hipotensor.

Fuentes

  • Brenner BM et al: Ensayo RENAAL. N Engl J Med 2001
  • Dahlof B et al: Ensayo LIFE. Lancet 2002
  • ESC Guía Hipertensión 2023