Noscapina

Antitusivo no opioide procedente de la adormidera

La noscapina es un alcaloide del tipo ftalidoisoquinolina obtenido de la adormidera Papaver somniferum. A diferencia de los alcaloides opiáceos clásicos morfina, codeína y tebaína, la noscapina no posee efecto analgésico, sedante ni adictivo. Se utiliza desde hace décadas como medicamento antitusivo. En Alemania, la noscapina está disponible en las grageas Capval y como jarabe, su dispensación requiere receta médica.

Frente a las alternativas ampliamente disponibles, dextrometorfano y codeína, la noscapina ocupa un nicho: no es opioide, no sedada y carece de potencial de dependencia. Para la tos seca irritativa sin producción de secreción, la sustancia es una opción en niños a partir de 6 años y en adultos. En muchos países, sin embargo, la noscapina no está disponible o solo de forma limitada, ya que los estudios modernos y los datos amplios sobre su eficacia son escasos.

Mecanismo de acción

La noscapina actúa centralmente como antitusivo al modular el centro de la tos en el bulbo raquídeo. El mecanismo molecular exacto está menos definido que en los antitusivos basados en opioides. Los estudios apuntan a una interacción con los receptores σ, a efectos antagonistas sobre los receptores de bradicinina y a una modulación de los receptores serotoninérgicos 5 HT1A. Esta acción pleiotrópica reduce la frecuencia y la intensidad de la tos sin efecto sedante ni depresor respiratorio.

A diferencia de la morfina y la codeína, la noscapina no se une a los receptores opioides µ, κ ni δ. Por ello faltan los efectos opioides típicos: depresión respiratoria, estreñimiento, miosis y desarrollo de dependencia. La sustancia presenta además un leve componente liberador de histamina y actúa de forma espasmolítica sobre la musculatura lisa, lo que favorece su uso en la tos irritativa.

Tras la administración oral, la noscapina se absorbe rápidamente; los niveles plasmáticos máximos se alcanzan en 1 a 2 horas. La semivida es de aproximadamente 4 a 5 horas. Su metabolismo es hepático por CYP2C9 y CYP3A4, y la eliminación de los metabolitos es mayoritariamente renal. En los últimos años se han descrito además efectos antiproliferativos de la noscapina, estudiados en investigaciones preclínicas, aunque no existe autorización oncológica.

Indicaciones

  • Tos seca irritativa sin producción de moco en infecciones respiratorias agudas
  • Tos nocturna para mejorar el descanso
  • Tos irritativa en el asma como complemento a la terapia broncodilatadora de base
  • Tos posviral tras infecciones víricas (tos posinfecciosa)
  • Tos irritativa en enfermedades pulmonares crónicas sin componente productivo

En la tos productiva con secreción espesa, la noscapina no está indicada, ya que la supresión de la tos dificultaría la expectoración. En estos casos son adecuados los expectorantes como ambroxol, acetilcisteína o erdosteína.

Dosificación y administración

Adultos y adolescentes a partir de 12 años: 25 a 50 mg de noscapina tres veces al día, máximo 150 mg al día. Niños de 6 a 12 años: 12,5 a 25 mg tres veces al día, generalmente en forma de jarabe. Niños de 2 a 6 años: solo por prescripción médica individualizada y con la dosis eficaz más baja. Por debajo de 2 años no debe emplearse noscapina.

La toma puede realizarse con o sin alimentos. La duración del tratamiento debe limitarse al mínimo necesario; en la tos irritativa asociada a un resfriado, típicamente 5 a 7 días. Si la tos persiste más de 3 semanas debe realizarse una evaluación médica, ya que detrás de la tos crónica pueden esconderse enfermedades más graves (asma, EPOC, reflujo, insuficiencia cardíaca, procesos tumorales).

Insuficiencia renal: en deterioro leve o moderado no es preciso ajuste; en deterioro grave, dosificación prudente. Insuficiencia hepática: en deterioro grave, reducción de dosis por metabolización ralentizada. Pacientes ancianos: dosis inicial más baja por posible eliminación más lenta.

Efectos adversos

Ocasionales y raros: náuseas, somnolencia, cefalea, mareo, estreñimiento leve, sequedad bucal, reacciones cutáneas alérgicas, trastornos del sueño transitorios.

Muy raros: broncoespasmo en pacientes asmáticos por liberación de histamina, reacciones anafilactoides, elevación de enzimas hepáticas, convulsiones en sobredosis, parestesias.

Importante: según los datos actuales, la noscapina no presenta potencial de dependencia y no se ha descrito desarrollo de tolerancia. En niños se han comunicado en algunas series de casos leves cambios de conducta, inquietud o trastornos del sueño, reversibles al suspender el tratamiento.

Interacciones

  • Cumarinas (warfarina, fenprocumón): la noscapina puede elevar el INR; controles estrechos en caso de uso concomitante
  • Sustancias depresoras del sistema nervioso central (benzodiazepinas, opioides, alcohol): sedación aditiva teóricamente posible, en la clínica suele ser leve
  • Expectorantes (ambroxol, acetilcisteína): farmacodinámicamente opuestos, la combinación no resulta razonable
  • Inhibidores de CYP2C9 y CYP3A4 (fluconazol, ketoconazol, amiodarona): posibles niveles plasmáticos elevados, relevancia clínica escasa
  • Antihistamínicos de primera generación: posible efecto sedante aditivo

Precauciones especiales

Contraindicaciones: hipersensibilidad a la noscapina o a cualquiera de los excipientes, tos productiva con abundante secreción, enfermedades respiratorias graves con riesgo de retención de secreciones, niños menores de 2 años, primer trimestre del embarazo (contraindicación relativa), insuficiencia hepática grave.

Diagnóstico de la tos: la tos es un síntoma, no un diagnóstico. Antes del tratamiento sintomático debe aclararse la causa. La tos aguda de hasta 3 semanas suele ser vírica; con frecuencia basta la observación y la terapia sintomática. La tos subaguda de 3 a 8 semanas o la crónica de más de 8 semanas requieren evaluación, ya que pueden deberse a enfermedades como tos ferina, cáncer de pulmón, reflujo gastroesofágico, goteo posnasal o asma.

Embarazo: en el primer trimestre con cautela, datos limitados. En trimestres posteriores es posible con indicación justificada y valoración estricta. Lactancia: posible paso a la leche materna; el uso breve probablemente sea seguro; en tratamiento prolongado, decisión individualizada sobre la lactancia.

Capacidad para conducir: la noscapina puede causar, en casos puntuales, mareo o somnolencia leve. La capacidad para conducir no suele verse afectada de forma relevante, pero debe evaluarse la reacción individual, sobre todo al inicio del tratamiento y en combinación con alcohol u otras sustancias depresoras del sistema nervioso central.

Monitorización: seguimiento clínico; ante respuesta insuficiente tras 5 a 7 días, cambio terapéutico. En pacientes ancianos o en medicación concomitante con cumarinas, considerar control del INR.

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Preguntas frecuentes

¿La noscapina crea adicción?

No. Aunque la noscapina procede de la adormidera, no es un opioide y no se une a los receptores opioides. No existen indicios conocidos de dependencia, tolerancia ni síndrome de abstinencia. Por ello no está sujeta a la legislación alemana sobre estupefacientes.

¿Por qué no usarla en la tos productiva?

En la tos productiva con moco espeso, la expectoración es importante para despejar las vías aéreas. Un antitusivo retendría la secreción en el árbol bronquial y favorecería la colonización bacteriana. En la tos productiva son más adecuados los mucolíticos como ambroxol o acetilcisteína.

¿Cuándo acudir al médico?

Ante tos de más de 3 semanas, expectoración con sangre, fiebre alta, pérdida de peso importante, sudoración nocturna, disnea o fatiga intensa, consulte de inmediato al médico. También si la tos no remite tras 7 días de tratamiento sintomático debe realizarse un estudio, ya que la causa requiere tratamiento específico.

¿Es adecuada la noscapina para los niños?

A partir de 6 años, en dosis adaptadas a la edad, en forma de jarabe; entre 2 y 6 años solo previa consulta médica. Por debajo de 2 años no debe emplearse. A diferencia de la codeína y de otros opioides, no existe riesgo de depresión respiratoria; el margen de seguridad es más favorable.

Fuentes

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