Quentiapin: variante ortográfica del neuroléptico atípico quetiapina

Quentiapin es una variante ortográfica frecuente del nombre correcto quetiapina (Seroquel, Seroquel Prolong, numerosos genéricos). La confusión surge por la cercanía de las letras t y n en la forma inglesa quetiapine y por la pronunciación. Farmacológicamente se trata de la misma sustancia, un neuroléptico atípico de segunda generación.

La quetiapina (a menudo escrita quentiapin) fue autorizada en la UE en 1997 y figura entre los neurolépticos atípicos más prescritos. Se caracteriza por efectos marcadamente dosis-dependientes: a dosis bajas dominan las propiedades sedantes e hipnóticas; a dosis más altas se añaden efectos antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo.

Mecanismo de acción

La quetiapina actúa sobre un perfil amplio de receptores con afinidades distintas:

  • Alta afinidad por los receptores H1 histaminérgicos, lo que explica la sedación
  • Afinidad media por los receptores 5-HT2A serotoninérgicos y los alfa 1 adrenérgicos
  • Afinidad baja a media por los receptores D2 dopaminérgicos con disociación rápida, por lo que los síntomas extrapiramidales son menos frecuentes que con neurolépticos clásicos
  • El metabolito activo norquetiapina inhibe además el transportador de recaptación de noradrenalina y es agonista parcial 5-HT1A, lo que explica el efecto antidepresivo

Esta polifarmacología hace eficaz a la quetiapina en esquizofrenia, depresión bipolar y manía aguda. A dosis bajas predomina el componente antihistaminérgico.

Indicaciones

  • Esquizofrenia: tratamiento agudo y de mantenimiento
  • Trastorno bipolar: episodios maníacos, mixtos y depresivos, mantenimiento
  • Depresión mayor: potenciación ante respuesta insuficiente a antidepresivos (Quetiapina Prolong)
  • Fuera de ficha técnica: trastornos del sueño a dosis bajas, trastorno de ansiedad generalizada, trastorno límite de la personalidad, trastornos conductuales en demencia (con cautela por mortalidad aumentada)

Importante: en muchos países la quetiapina lleva una advertencia destacada sobre trastornos conductuales asociados a demencia por mortalidad aumentada.

Posología y administración

Esquizofrenia: titulación de 50 mg hasta 300 a 750 mg al día, repartidos en dos tomas.

Manía bipolar: titulación hasta 400 a 800 mg al día.

Depresión bipolar: 300 mg por la noche.

Add-on en depresión mayor (Quetiapina Prolong): 150 a 300 mg por la noche.

Sueño fuera de ficha: 12,5 a 50 mg por la noche, en el rango bajo.

Independiente de comidas; Quetiapina Prolong en ayunas o con comida ligera. Los comprimidos Prolong no se parten ni mastican. La titulación es lenta a lo largo de varios días para limitar reacciones ortostáticas y somnolencia diurna.

Efectos adversos

Muy frecuentes: sedación, sequedad de boca, cefalea, mareo, ganancia de peso, hiperlipidemia, hiperglucemia.

Frecuentes: taquicardia, hipotensión ortostática, estreñimiento, dispepsia, elevación leve de transaminasas, rinitis, pesadillas, hiperprolactinemia (menor que con risperidona).

Poco frecuentes: síntomas extrapiramidales (raros y leves), síndrome de piernas inquietas, edemas periféricos, síncope, mialgias.

Raros y muy raros: síndrome neuroléptico maligno, discinesias tardías, alargamiento del QT con torsade de pointes, cetoacidosis diabética, pancreatitis, hepatitis, agranulocitosis, priapismo, síndrome de Stevens Johnson, reacciones cutáneas graves.

Perfil metabólico: la quetiapina pertenece a los atípicos con riesgo metabólico alto. La ganancia de peso, la insulinorresistencia, la aparición de diabetes y la dislipidemia son riesgos reales, sobre todo a dosis altas y en tratamientos prolongados. Es esencial controlar peso, perímetro abdominal, glucemia en ayunas, HbA1c y perfil lipídico.

Interacciones

  • Inhibidores potentes del CYP3A4 (itraconazol, ketoconazol, inhibidores de proteasa del VIH, eritromicina, claritromicina): aumento de niveles, reducir dosis o evitar
  • Inductores potentes del CYP3A4 (rifampicina, carbamazepina, fenitoína, hierba de San Juan): caída de niveles, aumentar dosis o usar alternativa
  • Otras sustancias que prolongan el QT (metadona, antiarrítmicos clase Ia o III, algunos antipsicóticos): alargamiento aditivo, precaución y ECG
  • Alcohol y otros depresores del SNC: sedación aditiva, precaución al conducir
  • Antihipertensivos: bajada tensional aditiva
  • L-dopa: efecto antagonista, en general tolerable a dosis bajas

Consideraciones especiales

Embarazo: datos limitados. En el último trimestre, riesgo de síntomas extrapiramidales y síndrome de retirada en el recién nacido. Si es necesario clínicamente, dosis eficaz mínima.

Lactancia: paso bajo a la leche, evaluación individual; suele aceptarse a dosis bajas.

Personas mayores y demencia: mortalidad aumentada en trastornos conductuales asociados a demencia; uso solo bajo indicación estricta y por el menor tiempo posible.

Niños y adolescentes: solo bajo indicación especializada, información detallada sobre riesgos metabólicos.

Conducción: alteración clara de la capacidad de reacción, sobre todo al inicio y al subir dosis. Solo se debe volver a conducir tras estabilización individual.

Uso indebido: la quetiapina no tiene potencial adictivo clásico, pero se reportan cada vez más casos de uso indebido en centros penitenciarios y trastornos por uso de sustancias, sobre todo por su efecto sedante.

Sustancias relacionadas

Preguntas frecuentes

¿Quentiapin o quetiapina?

El nombre correcto es quetiapina. Quentiapin es una variante ortográfica extendida, debida a pronunciación o errata. Ambos términos designan la misma sustancia.

¿Por qué a dosis bajas favorece sobre todo el sueño?

A dosis bajas dominan los efectos antihistaminérgicos, que producen sedación e induccion del sueño. Solo a dosis bastante mayores los receptores D2 se ocupan lo suficiente para producir un efecto antipsicótico.

¿Qué controles son útiles bajo quetiapina?

Antes y durante el tratamiento se recomiendan peso y perímetro abdominal, tensión arterial, glucemia en ayunas o HbA1c, perfil lipídico y ECG si hay factores de riesgo. A dosis altas, al menos una vez al año.

¿Puedo dejar la quetiapina de golpe?

Una retirada brusca puede causar náuseas, vómitos, insomnio, mareo e irritabilidad. Se recomienda reducir gradualmente a lo largo de varias semanas, sobre todo tras un tratamiento prolongado y a dosis altas.

Fuentes

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